Te da miedo ser feliz
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Te da miedo ser feliz

Me nace en este instante compartirte algo que no solo he aprendido, sino que he ido comprendiendo y sigo comprendiendo en mi experiencia, y es que, sin darnos cuenta, cada día, muchísimas veces al día, le damos la espalda a la felicidad.

Cuando te haces consciente de esto y te permites observarte, sentir lo que sientes y reconocer la forma tan automática, impulsiva y descontrolada como rechazas este momento, este presente, esta posibilidad maravillosa de Ser, te asombras, te impactas y a la vez, como un niño te sorprendes y sonríes, porque al darte cuenta de esto, ha aparecido ante ti la llave que abre la puerta hacia tu verdadera felicidad, ya la reconoces, la tienes en tus manos y sabes que solo tú puedes usarla.

Ahora te invito a que revises tu día, puede ser el día de ayer o cualquier día, intenta observar cada instante vivido, los que recuerdes, y date cuenta de todos los momentos en los que te sentiste incómodo, temeroso, preocupado, estresado, insatisfecho, descontento, frustrado, culpable, no importa cual sea el sentir, solo hazte consciente de todos los instantes en los que elegiste alejarte de tu paz.

Lo importante de esta auto observación es que te des cuenta que tú lo decidiste, que ha sido una elección totalmente tuya, y esta elección es contraria a tu Voluntad real, tu Voluntad de estar en paz.

Ahora sé que comienza el pensador que casi que grita en tu cabeza: “Me enojé por el tráfico”, “Me dolió que mi hijo me respondiera con groserías”, “Me siento culpable porque he debido hacer algo para evitar la muerte de mi gato”, “Me molesta que la gente se cuele en la fila”, “Me preocupa la crisis económica”, “Me indigna ver pobreza”, y así habrán una y mil razones que aparentemente justifican tu malestar.

“Tú fabricas aquello de lo que te defiendes. Y al defenderte contra ello haces que sea real e ineludible. Depón tus armas, y sólo entonces percibirás su falsedad.”

Un Curso de Milagros

Si borraras de tu día todos los momentos en los que te permitiste desperdiciar tu presente sirviendo a ese sistema de pensamiento de separación, ¿Cuánto tiempo de tu vida realmente viviste? ¿Cuántos instantes eras consciente de tu presencia?

Presente, regalo, el único momento que comparte realidad contigo, ¿Te das cuenta que lo rechazas inconscientemente, incontables veces, y con ello, rechazas la Presencia del Amor y la Paz en ti?

Esa Presencia es pura felicidad, sin embargo, para vivirla requieres una Voluntad inquebrantable, que ya está en ti y que no atiendes porque te has distraído, porque aún te interesa usar la historia de tu vida para sostener un discurso de dolor que busca atención, o sigues eligiendo hacer de tu enfermedad, o tu crisis económica, o tu divorcio, el centro de tus conversaciones porque sientes que sin ello no quedaría nada…

“¿Preferirías tener razón a ser feliz? Alégrate de que se te diga dónde reside la felicidad, y no la sigas buscando por más tiempo en ningún otro lugar, pues buscarás en vano. Mas se te ha concedido conocer la verdad, y saber que no la debes buscar fuera de ti mismo.”

Un Curso de Milagros

¿Sabes qué queda cuando dejas ir todo lo que te cuentas para sufrir? Paz, profunda paz, tu estado esencial, tu Verdad, en la quietud, en ausencia de los argumentos que te lanza el ego y que ahora eliges no escuchar, florece un lugar en ti en el que puedes descansar.  Hay un espacio de silencio imperturbable que siempre está, que siempre Es.  Eterno, invulnerable, en donde eres absolutamente amado, en donde estás totalmente a salvo.

Tienes miedo a estar allí porque te has identificado con un personaje que crees que es el cúmulo de historias, preferencias, deseos, motivaciones, angustias y culpas que te has contado.  Claro, crees que eres ese personaje, el padre, la madre, el hijo, el profesional, el logrador, el que todo lo hace perfecto, el salvador del mundo, el ausente, el controlador, el inteligente, el temeroso, el divertido, un personaje especial en torno al cual giran tus pensamientos cada día en busca de satisfacer su insaciable demanda de cosas, personas, situaciones y todo aquello que, al fin y al cabo, jamás resulta suficiente.


“Nada, excepto mis pensamientos me pueden hacer daño”
Lección 281 Un Curso de Milagros.


Tienes miedo de ignorarlo porque crees que eres él y con ello morirías, temes ser feliz porque te sientes vacío de tus historias para culpar a otros, a la vida, a Dios, a todo lo externo de tus circunstancias, tienes miedo de ser feliz porque sabes que eso implica hacerte responsable de todo lo que sientes frente a lo que experimentas, reconociendo que no te enojas por lo que sucede fuera sino porque tu eliges separarte del mundo y creer que él es la causa de tu sufrimiento.

No, tú eres la causa del mundo que ves, tu eres uno con Dios, eres causa, eres el Ser, todo lo que percibes es lo que has elegido para reconocerte, todos los sucesos son neutros, eres tú quien de acuerdo a tu interpretación le otorgas un significado y con ello justificas tu malestar, tu rechazo a la felicidad.

Jesús nos dice en Un curso de milagros:

“Te estoy enseñando a que asocies la infelicidad con el ego y la felicidad con el espíritu. Tú te has enseñado a ti mismo lo contrario. Sigues siendo libre de elegir, más a la vista de las recompensas de Dios, ¿puedes realmente desear las recompensas del ego?”


Obsérvate y practica estar presente, atento a la calidad de tus pensamientos, y sin juzgarte, cuando te des cuenta que estás rechazando la felicidad, elige de nuevo, como un niño inocente, elígete a ti, elige descansar en la confianza plena de que todo lo que experimentas, por doloroso que parezca, te está conduciendo a tu Identidad real.


“La voluntad de Dios para mi es perfecta felicidad”
Lección 101 Un Curso de Milagros.

Te abrazo en Amor y Servicio,

María del Mar.

2 Comments

  1. Esperanza Garcia Reyes dice:

    Muchas gracias Maria del mar. Después que salí de una operación, en la sala de recuperación aún bajo los efectos de la anestesia pedí a Dios me diera paz, armonía y felicidad poco tiempo después encontré un grupo que estudia el curso de milagros, al cual me incorpore, aún no lo he terminado el libro pero reconozco que efectivamente he estado al servicio de este mundo de las formas y he sufrido por los deseos del ego, ahora trabajo más sobre mis lecciones y me he vuelto más consciente de mis pensamientos. Gracias por compartir.

  2. Katherine dice:

    Gracias por estos mensajes, el camino de la felicidad es una constante búsqueda que se hace más fácil cuando existen personas como tú, que dios te multiplique en abundancia

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